Piense que va a cortar un producto que es considerado el mayor prodigio gastronomico de nuestra tierra. Alrededor de dos años a durado su proceso de curación. Muchas personas han seguido todos los pasos de su elaboración con paciencia y celo. Sea consciente de que ahora depende de usted su pleno disfrute y aprovechamiento. Convierta en un rito placentero la labor del corte. Aprecie los aromas con los que se anuncia a medida qu entresaca las lonchas. Enorgullézcase de su destreza con el cuchillo. Sienta satisfacción por mantener lisa y recta la superficie del jamón abierta. No olvide que va a cortar un producto sin igual, elaborado siguiendo con fidelidad una tradición y métodos que sòlo pueden ser artesanos, una maravilla culinaria que le reportará muchos y buenos ratos, deliciosos bocados como su fragancia intensa y agradable se encarga de preludiar mientras está colmando un plato con las finas láminas obtenidas gracias a su cuidada labor de corte.
CONSEJOS GENERALES
UTENSILIOS
La tabla de corte o jamonero. Existen en el mercado muy diversos modelos y diseños. Para iniciarse en el arte de cortar jamón se recomiendan las que permiten poner en horizontal el jamón, "acostado", o inclinado, pues son más estables por su mayor base que los que lo sujetan de pie. Elija preferentemente un jamonero que tenga un sistema de tornillo para la sujeción del jamón; los hay en los que la pieza sólo queda apoyada sobre un ángulo de madera y el riesgo a que "baile" y tengamos un accidente es mayor que con los otros. Si la tabla es de madera maciza podrá lavarla con agua tibia, con la tranquilidad de que no se va a estropear.
Dos cuchillos. El cuchillo jamonero, largo y flexible, terminado en punta o redondo y de mango de madera o material plástico. Y un cuchillo corto para la primera incisión en la caña y para la importantísima labor de separación del magro del hueso, labores que detallaremos mas adelante.
La chaira. Es un cilindro de acero estriado. Pase el cuchillo varias veces por ambas caras cuando note que ha perdido viveza. Hágalo sosteniéndolo firmemente con la mano izquierda y haciendo movimientos de vaivén con la derecha, donde tendrá el cuchillo en el caso de que sea diestro. Procure que el filo de corte sea el que entre más en contacto con las estrías de la chaira. Existen en las ferreterías otros instrumentos para afilar los cuchillos, así como la popular piedra de toda la vida. Preferible es la chaira. De precio asequible, dureza y muy eficaz para el cometido. De hecho es la herramienta que utilizan los profesionales carniceros para sus labores.